El gran maestro del terror, H.P. Lovecraft, reflexiona sobre este género en la historia de la literatura.
"¿Recuerdan a Gregorio Samsa? ¡Un viajante de comercio convertido sin más en un artrópodo! Oh my God! Y Kafka nos lo narra con la naturalidad de oficio con la que nos describiría el paisaje de las afueras de Praga una tarde de verano. El desasosiego no nace del significado recto de las palabras del campo semántico del horror, sino del horror de determinadas palabras empleadas en contextos que nos les pertenecen, que no les son propios: es el noble arte de la creación de literatura con mayúsculas. Palabras que nos emocionan. Palabras que nos alteran. Palabras que modifican nuestro metabolismo: haciéndonos llorar, alcanzando a conseguir que el entorno en el que las leemos ya no nos resulte seguro o previniéndonos de los que leeremos en la página siguiente" - Del prólogo de Javier Aparicio Maydeu