Loken el 18 de mayo de 2011 opina:
Hilarante y lúcida obra de un maestro ( Don Terry Pratchett) y un brillante aprendiz (Gaiman). El toque de ambos es claro al principio de la obra, pero a mitad de la misma Gaiman empieza a ser absorbido por la genialidad de Pratchett y en vez de seguir fiel a su estilo, su imitación del tono Hiper-sarcástico del maestro, le hace perder enteros al quedar su escrito como un intento de humor negro, con toques de "que oscuro y outsider que soy".