Gato el 9 de septiembre de 2008 opina:
Bueno, en realidad, leer a Terry no es como leer a cualquier otro autor. Es especial. Su humor puede que le encante a algunos lectores y a otros los aburra. Las parodias sobre la literatura fantástica dejan a un lado el interés argumental para dejar paso a constantes "sketches" donde la agudeza verbal, los dobles sentidos y el surrealismo pretenden arrancarte esa carcajada que en mi caso han sido sólo sonrisas. Desde luego, en cuanto a originalidad, a Terry habría que darle de comer aparte...