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Bajamar, aparecida en 1894, fue la última novela que Stevenson publicó en vida, pues en el mes de diciembre de ese mismo año el autor de La isla del tesoro moría en Apia, capital de Samoa, a los cuarenta y cuatro años, al final de una larga y penosa enfermedad. El relato comienza con el encuentro en una playa de Papeete, capital de Tahití, de tres náufragos del destino, tres personajes heterogéneos, dignos representantes de otros tantos tipos sociales, a los que sólo une su situación desesperada: Herrick, licenciado por la Universidad de Oxford; Davis, capitán de la marina mercante en paro, y Huish, un anodino empleado londinense. Todos ellos han sido desterrados de su patria por diferentes motivos y se encuentran lejos de ella, en el último peldaño de la degradación y el abandono, cuando un rayo de luz viene a iluminar su negro futuro: la compañía de la goleta Farallone busca tripulación para transportar un cargamento de champán a Sidney. Durante el viaje irá saliendo a la luz el verdadero carácter, e incluso identidad, de los tres expatriados, y la travesía tomará un imprevisto derrotero...
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Los visitantes opinaron sobre Bajamar... Sephiroth, 2007-07-20
Inquietante y simbólica, ésta es la última novela que completó Stevenson. Se trata de un relato cargado de significación que ahonda en las profundidades de la naturaleza humana. Recuerda un poco a 'El corazón de las tinieblas', de Conrad, por el tema de la colonización y la lucha interna en que se debate el hombre. De todas las novelas de Stevenson que he leído, creo que esta es la más desalentadora. Cada personaje posee un gran magnetismo y a la vez un aura macabra que provoca repulsión. El tono de la novela oscila entre la degradación y la locura, la importencia, la fatalidad... Quizá tenga que ver con los últimos días del autor.
La traducción de la ecidión de bolsillo es aún algo precaria, si bien es cierto que se trata sólo de errores puntuales aunque muy llamativos.
La ironía habitual de Stevenson no la he encontrado por ningún lado, y por ello la novela me ha dejado bastante tocado. No sé si me atrevo a recomendarlo, me ha parecido demasiado chocante. |