gontleby el 30 de noviembre de 2011 opina:
Se le ha ido la cabeza a la señora Weis. Partiendo de que el nivel literario y argumental de DL nunca ha sido demasiado grande, si que había libros entretenidos, hasta decentes. Pero esto, que yo no llamaría DL, es algo ridículo. Es un no sé por dónde tirar. Empieza como una especie de crespúsculo cambiando vampiros por dioses de los muertos y degenera en algo rídiculo y sin objetivo claro. La idea de los vivos muertos (no recuerdo su nombre) no está mal pero no se aprovecha para nada. El libro mejora algo cuando no sale Mina, y teniendo en cuenta que es la protagonista, pues vamos mal.
Se salva el kender Beleño, que por una vez no es una copia de Tas, y la perra Atta, pero poco más. Del patético papel de los dioses mejor ni hablamos. No he leído más cosas de Weis en solitario pero basandome en esta trilogía mejor que se vuelva a juntar con el señor Hickman...